La cobertura compara alumnado oficialmente identificado con alumnado esperado bajo un criterio de prevalencia. Es una herramienta de análisis, no una prueba de prevalencia real.
Con criterios restrictivos como CI 130, la expectativa ronda el 2,28 %. Modelos educativos o evolutivos pueden usar umbrales más amplios. Si el dato oficial está muy por debajo, se habla de infradetección administrativa.
La cobertura debe acompañarse de modelo, curso, denominador y cautelas territoriales.