La teoría de la desintegración positiva de Dąbrowski interpreta ciertas crisis, conflictos internos y reorganizaciones de valores como procesos potencialmente evolutivos.
En altas capacidades se ha usado para comprender intensidad, sobreexcitabilidades y crisis de sentido. Su valor está en distinguir sensibilidad de rasgo, conflicto existencial y reorganización del yo.
La cautela es imprescindible: no todo malestar es crecimiento, no toda intensidad es alta capacidad y ninguna teoría debe romantizar sufrimiento. El marco es útil como lenguaje fenomenológico, no como diagnóstico automático.
Dąbrowski aclara la diferencia entre intensidad de rasgo, sobreexcitabilidades, crisis de valores y posible reorganización personal.
No toda crisis es desintegración positiva, ni todo sufrimiento tiene valor evolutivo. La teoría debe usarse sin romantizar malestar ni sustituir evaluación clínica cuando sea necesaria.