La autorregulación integra planificación, monitorización, inhibición, ajuste emocional, gestión de energía y revisión de metas. En altas capacidades no puede darse por supuesta.
Una persona puede razonar muy bien y regular mal esfuerzo, aburrimiento, frustración o exposición social. La falta de reto también deteriora la regulación porque impide aprender a esforzarse en una zona adecuada.
La respuesta educativa debe crear dificultad ajustada, retroalimentación y margen de autonomía.