El mascaramiento es la adaptación sostenida del propio funcionamiento para encajar con expectativas externas. Puede implicar ocultar capacidad, intensidad, intereses, dificultad o necesidad de apoyo.
En altas capacidades aparece en niñas, adultos identificados tarde, perfiles 2e, entornos antiintelectuales o contextos laborales donde destacar tiene coste. A corto plazo protege pertenencia; a largo plazo puede producir fatiga, pérdida de identidad y bajo uso del potencial.
No todo ajuste social es mascaramiento. La clave está en el coste, la rigidez y la pérdida de autenticidad funcional.