Los sesgos de identificación son mecanismos por los que ciertos perfiles tienen menos probabilidad de ser reconocidos aunque exista alta capacidad. No son solo errores individuales; también son efectos de expectativas, normas escolares e instrumentos.
Afectan especialmente a niñas, alumnado con bajo rendimiento, perfiles de doble excepcionalidad, contextos socioculturales menos leídos por la escuela, alumnado muy adaptado y adultos sin vía institucional de evaluación.
Mitigar sesgos exige cribado amplio, formación, lectura por perfiles, observación de productos, contraste longitudinal y cautela con estereotipos como “si fuera capaz, ya destacaría”.