Sastre-Riba aporta una lectura evolutiva y neuroconstructivista de la alta capacidad: el potencial se construye en interacción con experiencia, regulación, contexto y trayectoria.
Su trabajo permite conectar perfil intelectual, cristalización, estabilidad diagnóstica y desarrollo diferencial sin caer en determinismo biológico.
Es una referencia especialmente útil para interpretar cambios a lo largo del tiempo y para evitar que una evaluación puntual se convierta en sentencia definitiva.
Sastre-Riba importa porque introduce desarrollo, estabilidad, cambio y cristalización del potencial. La alta capacidad deja de ser foto fija y pasa a leerse como trayectoria.
No debe confundirse desarrollo con espera pasiva. Precisamente porque el potencial se construye, importan mediación, contexto y seguimiento.