La identificación de altas capacidades necesita coherencia entre modelo, criterio e instrumento. El modelo define qué se considera relevante; el criterio decide qué cuenta como evidencia suficiente; el instrumento produce datos dentro de límites concretos.
Si el modelo es psicométrico, el criterio puede ser un percentil o intervalo de CI y el instrumento debe tener baremos adecuados. Si el modelo es de perfiles, no basta un índice global: hacen falta componentes. Si el modelo es Renzulli, la creatividad y el compromiso no pueden evaluarse solo con una prueba de razonamiento. Si el modelo es Gagné, hay que distinguir potencial, talento desarrollado y catalizadores.
Usar un test de CI para justificar creatividad, usar rendimiento escolar para negar potencial, usar una lista subjetiva como diagnóstico, tomar un pool de enriquecimiento como prevalencia, o cambiar de modelo a mitad del razonamiento para que la conclusión encaje.
Una conclusión debería poder responder: desde qué modelo se habla, qué criterio se ha usado, qué instrumento lo mide, qué fuentes convergen, qué incertidumbre queda y qué respuesta educativa o vital se deriva.