El techo de prueba aparece cuando un instrumento no contiene suficientes ítems difíciles para diferenciar bien a quienes se sitúan en la parte alta. Varias personas pueden obtener resultados parecidos porque la prueba deja de discriminar.
Este problema afecta a decisiones educativas: si no se distingue el nivel real de dominio, se puede ofrecer una respuesta demasiado baja. La evaluación por encima de nivel y los productos avanzados ayudan a recuperar discriminación.
El techo no invalida la psicometría, pero exige cautela. En extremos, el error de medida y la falta de ítems adecuados vuelven más frágil cualquier número aislado.