Castelló es clave para distinguir superdotación, talentos y perfiles intelectuales. Su enfoque evita reducir la alta capacidad a un único índice global.
La pregunta central no es solo cuánto puntúa alguien, sino qué configuración de recursos muestra: verbal, lógico, numérico, espacial, memoria, creatividad y otros componentes.
Su aportación es especialmente importante en España porque ayuda a separar terminología común, criterio psicométrico y perfil cognitivo aplicado.
Castelló importa porque desplaza la conversación desde un índice global hacia perfil intelectual, talento simple y talento complejo y superdotación como configuración.
El modelo pierde precisión si se usa como simple sinonimia de CI alto. Su punto fuerte es la identificación diferencial de perfiles.