Un plan individualizado traduce identificación en medidas concretas. Debe responder a perfil, necesidades, contexto, objetivos y seguimiento.
Debería incluir objetivos de aprendizaje, medidas de aceleración o enriquecimiento, ajustes de aula, productos esperados, responsables, calendario, indicadores de revisión y criterios para modificar la respuesta.
Su función no es burocrática. Sirve para que la respuesta no dependa de buena voluntad informal ni desaparezca al cambiar docente o etapa.
Un plan demasiado genérico no planifica; un plan demasiado rígido no aprende. Debe revisarse con evidencia.