La evaluación auténtica observa desempeño en tareas cercanas a problemas reales o de dominio. No sustituye la psicometría, pero muestra cómo se usan los recursos en acción.
En altas capacidades permite valorar productos, transferencia, creatividad, profundidad, autonomía y respuesta ante restricciones. Es especialmente útil cuando el rendimiento rutinario no refleja potencial real.
Necesita criterios claros. Sin rúbrica ni juicio de dominio, puede convertirse en impresión subjetiva.